domingo, 25 de octubre de 2009

FOUCAULT: El gobierno de sí y de los otros

El compromiso con la verdad

El gobierno de sí y de los otros , nuevo volumen de la serie que reúne los seminarios dictados por Michel Foucault en el Collège de France, permite adentrarse en las preocupaciones que absorbieron al filósofo durante su última etapa

Por Gustavo Santiago
El gobierno de sí y de los otros
Por Michel Foucault FCE

En junio último se cumplieron veinticinco años de la muerte del filósofo francés Michel Foucault (1926-1984). Contra lo que muchos académicos vaticinaban entonces, el interés por su pensamiento ha mostrado ser mucho más que una cuestión de "moda intelectual". Por un lado, porque sus principales textos -como Las palabras y las cosas , Vigilar y castigar o los tres tomos de La historia de la sexualidad - han resistido airosamente el paso del tiempo hasta alcanzar el lugar central del que sólo gozan los clásicos. Por otro, porque en los últimos años, merced a una argucia editorial, se ha publicado una serie de textos "nuevos" que permiten acceder a zonas que habían sido patrimonio de unos pocos afortunados. Es sabido que Foucault pidió que no se publicaran inéditos póstumamente. Sus editores, sin embargo, se encargaron de dejar al margen de ese pedido una serie importante de trabajos: los cursos dictados por el filósofo en el Collège de France entre 1971 y 1984. "En sentido propio -aclaran los editores-, no se trata de inéditos, porque esta edición reproduce la palabra pronunciada públicamente por Foucault".
Más allá de la debilidad de la justificación, la decisión de publicar estos cursos es celebrada por quienes no pudieron asistir a ellos. No sólo por la posibilidad de contar con material "nuevo" de Foucault, sino porque permiten ingresar a esa suerte de laboratorio de ideas en el que el filósofo exploraba senderos que no siempre llegaban a ver la luz en un libro.
El gobierno de sí y de los otros es la transcripción del curso dictado durante el primer trimestre de 1983. Se inscribe en el último período de su producción, marcado por un retorno al pensamiento antiguo. Uno de los conceptos más explorados por Foucault durante este período es el de parrhesía . A él le dedica parte del curso de 1982 ( La hermenéutica del sujeto ) e íntegramente los de 1983 (el que aquí nos ocupa) y 1984 ( El coraje de la verdad , recientemente publicado en francés). También lo aborda en seis conferencias dictadas hacia fines de 1983 en Berkeley. Aunque en cada uno de esos trabajos el término fue adquiriendo matices diferentes, en líneas generales podría definirse a la parrehesía como la actitud de quien dice la verdad crudamente, aun a riesgo de su propia vida. ¿Por qué este concepto se torna tan importante para Foucault? Quizá porque en él logró encontrar el punto de articulación entre diversas cuestiones que lo inquietaron a lo largo de toda su labor filosófica: la verdad, la subjetividad, las relaciones de poder, el gobierno.
El curso de 1983 se inicia con una primera clase introductoria, dedicada al texto de Kant ¿Qué es la Ilustración? Tras ella, Foucault se aboca al análisis de un pasaje de las Vidas Paralelas de Plutarco en el que Platón y Dión ejercen la parrhesía al dialogar con Dionisio, tirano de Siracusa. La parrhesía se presenta allí como un modo de producir "hechos de discurso". El pensador francés se encarga de diferenciarlos de los enunciados performativos estudiados por la pragmática: los enunciados "parrhesiásticos" no producen efectos codificados; quien los enuncia no lo hace por poseer un estatus especial, sino por estar comprometido con la verdad. Ante la esterilidad de la pragmática del discurso para estudiar estos enunciados, el filósofo propone un nuevo enfoque, que llama "dramática del discurso".
Entre los numerosos textos analizados en las clases siguientes se destacan dos: Ion , de Eurípides, y la Carta VII de Platón. El análisis de Ion le permite a Foucault introducirse en el terreno político. La parrhesía es, en esa obra, un modo de decir propio de aquellos que, ocupándose de los asuntos de la ciudad, pretenden gobernar a los demás. Mientras que la isegoría era para los griegos el derecho de tomar la palabra que cada ciudadano poseía por igual en la democracia, la parrhesía señala la actitud "valerosa de algunos que dan un paso al frente, toman la palabra, intentan persuadir, dirigen a otros, con todos los riesgos que eso comporta". La parrhesía es, entonces, una manifestación del poder en el marco de la democracia. El estudio de la Carta VII -y de textos de Jenofonte e Isócrates, entre otros- muestra un múltiple desplazamiento que se produce en el sentido del término a mediados del siglo IV a.C. Por un lado, el concepto deja de ser concebido como propio de la democracia, para ser un requisito indispensable de cualquier tipo de gobierno. Será el "decir veraz" que, por oposición a la adulación, permitirá el buen gobierno. Por otro lado, deja de ser exclusivo del ambiente público y pasa a ser aplicado también en el individual. De ahí que quienes la ejerzan de un modo privilegiado sean los filósofos que actúan como guías o consejeros. La parrhesía resulta entonces tanto una noción política como moral: "Aparece ahora como una actividad consistente en dirigirse al alma de quienes deben gobernar, a fin de que se gobiernen como corresponde y, de resultas, también la ciudad sea gobernada como es debido".
La aparición de este curso en español coincide con la publicación en la editorial Siglo XXI de la Introducción a la Antropología en sentido pragmático , el estudio sobre Kant presentado por Foucault para obtener su doctorado en 1961. Como hemos mencionado antes, el curso de 1983 también incluía una clase dedicada a Kant. Esto muestra que el autor de la Crítica de la razón pura estuvo presente de principio a fin en la trayectoria de Foucault. Mucho se ha escrito sobre el supuesto kantismo del pensador francés. Quizá más que en las respuestas, esa herencia haya que buscarla en las preguntas que orientaron sus investigaciones. Tal vez, incluso, no sería descabellado sostener que Foucault desempeña en nuestra modernidad tardía un papel análogo al que tuvo Kant en los comienzos de la modernidad.

(Publicado en ADNcultura, de La Nación, el 24 del 10 de 2009)

sábado, 10 de octubre de 2009

200 conferencias para los 200 años

Anuncio sobre la conferencia: "La Filosofía con Niños en la construcción de la subjetividad y el ser social", como parte de las "200 conferencias para los 200 años" organizadas por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires

http://www.sutebamdp.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=406:importante-conferencia-para-nivel-inicial-lic-gustavo-santiago&catid=67:cursos&Itemid=88

domingo, 4 de octubre de 2009

José Sazbón: Nietzsche en Francia

Atractivos y variados ensayos
Por Gustavo Santiago

Nietzsche en Francia
Por José Sazbón
Universidad Nacional de Quilmes

El 16 de septiembre se cumplió el primer aniversario de la muerte de José Sazbón, destacado filósofo, docente universitario, editor e investigador argentino. Aunque escribió una gran cantidad de artículos que fueron publicados por diversas revistas especializadas de Argentina y América Latina, muchos de ellos resultan hoy poco menos que inhallables. De ahí la importancia de un libro como Nietzsche en Francia , publicado recientemente por la editorial de la Universidad de Quilmes, que pone a disposición de un público amplio cerca de una veintena de ensayos escritos por el filósofo, en su mayor parte, en las últimas dos décadas.
La selección de los textos resulta sumamente atractiva. Por un lado, en función de la obra del propio Sazbón, ya que permite reconstruir las bases teóricas que sustentaron buena parte de su pensamiento. En este sentido, resultan fundamentales los artículos sobre el estructuralismo y el posestructuralismo, sobre el marxismo contemporáneo y sobre "historia de las ideas" (recordemos que Sazbón estudió en Francia con Claude Lévi-Strauss y con Jacques Derrida, y que mantuvo una enriquecedora amistad con el inglés Perry Anderson). Por otro lado, porque se trata de textos que ayudan a introducirse en el pensamiento de algunos de los filósofos más influyentes desde mediados del siglo XX, como los miembros de la Escuela de Frankfurt -particularmente Walter Benjamin, sobre cuyo pensamiento Sazbón insiste recurrentemente- o Jean-Paul Sartre. Por último, porque ciertos ensayos rescatan a algunos pensadores poco frecuentados en la actualidad, pero que han sido claves en la conformación del pensamiento argentino y latinoamericano, como José Carlos Mariátegui y Pedro De Angelis.
Algo que desconcierta, sin embargo, es la elección del título del volumen. Porque aunque el artículo dedicado a la recepción de Nietzsche en Francia exhibe un rigor investigativo a la altura del resto de los textos, el peso del pensamiento del autor de Más allá del bien y del mal en la obra de Sazbón no parece haber estado al nivel de otros de los autores mencionados. Resulta un acierto, en cambio, el estudio introductorio en el que Horacio Tarcus presenta de un modo sintético aspectos poco conocidos de la vida de Sazbón.
Aunque la selección de los escritos alcanzó a ser realizada íntegramente por el propio filósofo, su publicación póstuma le confiere al libro, de manera inevitable, el valor de un merecido homenaje hacia quien fue uno de los principales intelectuales argentinos de izquierda de las últimas décadas.
(Publicado en ADNcultura el 3/10/09)