miércoles, 5 de diciembre de 2012

SANDRO CHIGNOLA

Esta es la última nota que publiqué en la Nación. Tras 15 años de colaborar con el suplemento de Cultura, dejo el diario:


Sandro Chignola

"Para entender la actualidad hacen falta nuevas ideas"

Especialista en historia conceptual, el filósofo italiano reflexiona en esta entrevista sobre el mundo de hoy, en el que, sostiene, se está configurando ante nuestros ojos una realidad política inédita, lejos del paradigma que sostuvo la modernidad
Por Gustavo Santiago  | Para LA NACION

Acá les dejo el link:
http://www.lanacion.com.ar/1529016-para-entender-la-actualidad-hacen-falta-nuevas-ideas

viernes, 20 de julio de 2012

Andrea Cavalletti, Mitologías de la seguridad

En la edición de adncultura del 20/07/12, pueden encontrar una entrevista que le hice a un joven filósofo italiano, Andrea Cavalletti. Es interesante la concepción que tiene sobre la seguridad y la inseguridad.
Les dejo el link: http://www.lanacion.com.ar/1490893-el-politico-es-el-que-sabe-no-ser-un-lider

lunes, 9 de julio de 2012

CURSO SOBRE ZARATUSTRA

En breve estaremos comenzando un seminario de lectura de ASI HABLO ZARATUSTRA, de Nietzsche.
La idea es leer el libro COMPLETO.
Va a ser los miércoles, de 20 a 21:30hs en la zona Palermo, Villa Crespo. Quien quiera más informaciones, mande un mensaje...

miércoles, 6 de junio de 2012

Afrodita y Apolo


Comparto algo que pasó ayer, que creo que les interesará, cuyas consecuencias quizá todavía hoy estemos experimentando...
Desde hace unos meses Afrodita (Venus) viene haciendo un trayecto especial. Pasó unos meses junto a su padre, Zeus (Júpiter), hacia el fin del verano, principio del otoño, y desde allí comenzó a marchar decididamente hacia lo de Apolo (el Sol, que también podría ser Helios). ¿Con qué intenciones? Tratándose de Afrodita no parece difícil adivinarlo...
Pues bien, el hecho es que ayer una vez que Zeus hubo traspuesto el horizonte se produjo el ansiado encuentro: Afrodita y Apolo pasaron la noche juntos y hoy cada cual seguirá su camino...
¿Habrá sido una noche tan agitada que el sol necesitó de unas horas más para aparecer, y por eso nos ligamos el fresquete que tenemos hoy?

Estuve viendo la noticia en algunos medios. Lo único que pareció interesar fue "presenciar el hecho en vivo", sea desde la tv australiana o desde la página de la nasa... (desde nuestro país no se veía el paso de Venus ante el Sol porque, como decíamos antes, sucedió en nuestra noche) Para los medios, los agraciados pudieron  ver "que Venus se movía como un insecto sobre un plato". Esta es la mirada tecnocientífica mediática.Hasta ahí llega nuestra "avanzada" cultura occidental: hasta reducir el encuentro entre Afrodita y Apolo al movimiento de un insecto sobre un plato... ¡Eso sí que es haber progresado! ¡Qué quieren que les diga! A mí me gusta más creer que  Afrodita y Apolo pasaron la noche haciendo el amor, o riendo mientras tomaban unos vinos disfrutando de las horas que tenían para estar juntos...

viernes, 25 de mayo de 2012

Entrevista a Alain Badiou

 Hace unos días tuve la oportunidad de entrevistar a quien es considerado el más importante filósofo del mundo en la actualidad, el francés Alain Badiou. La nota salió hoy en la revista adncultura, de La Nación. Se puede leer en la edición de papel u online en 
Espero que les resulte interesante.
Si quieren, pueden cotejarla con la que le hice hace más de diez años, que está también en este blog. Pueden encontrarla linkeando en la etiqueta "badiou" o en "entrevistas".

lunes, 21 de mayo de 2012

Zaratustra Prólogo 2


2



Zaratustra bajó solo de las montañas sin encontrar a nadie. Pero cuando llegó a los bosques surgió de pronto ante él un anciano que había abandonado su santa choza para buscar raíces en el bosque7. Y el anciano habló así a Zaratustra:

No me es desconocido este caminante: hace algunos años pasó por aquí. Zaratustra se llamaba; pero se ha transformado. Entonces llevabas tu ceniza a la montaña8: ¿quieres hoy lle­var tu fuego a los valles? ¿No temes los castigos que se impo­nen al incendiario?

Sí, reconozco a Zaratustra. Puro es su ojo, y en su boca no se oculta náusea alguna9. ¿No viene hacia acá como un baila­rín?

Zaratustra está transformado, Zaratustra se ha convertido en un niño, Zaratustra es un despierto10: ¿qué quieres hacer ahora entre los que duermen?

En la soledad vivías como en el mar, y el mar te llevaba. Ay, ¿quieres bajar a tierra? Ay, ¿quieres volver a arrastrar tú mis­mo tu cuerpo?

Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres.»

¿Por qué, dijo el santo, me marché yo al bosque y a las sole­dades? ¿No fue acaso porque amaba demasiado a los hom­bres?

Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí una cosa demasiado imperfecta. El amor al hombre me mataría.

Zaratustra respondió: «¡Qué dije amor! Lo que yo llevo a los hombres es un regalo.»

No les des nada, dijo el santo. Es mejor que les quites algu­na cosa y que la lleves a cuestas junto con ellos - eso será lo que más bien les hará: ¡con tal de que te haga bien a ti!

¡Y si quieres darles algo, no les des más que una limosna, y deja que además la mendiguen!

«No, respondió Zaratustra, yo no doy limosnas. No soy bastante pobre para eso.»

El santo se rió de Zaratustra y dijo: ¡Entonces cuida de que acepten tus tesoros! Ellos desconfían de los eremitas y no creen que vayamos para hacer regalos.

Nuestros pasos les suenan demasiado solitarios por sus ca­llejas. Y cuando por las noches, estando en sus camas, oyen caminar a un hombre mucho antes de que el sol salga, se pre­guntan: ¿adónde irá el ladrón?11.

¡No vayas a los hombres y quédate en el bosque! ¡Es mejor que vayas incluso a los animales! ¿Por qué no quieres ser tú, como yo, - un oso entre los osos, un pájaro entre los pájaros?

«¿Y qué hace el santo en el bosque?», preguntó Zaratustra. El santo respondió: Hago canciones y las canto; y, al hacer­las, río, lloro y gruño: así alabo a Dios.

Cantando, llorando, riendo y gruñendo alabo al Dios que es mi Dios. Mas ¿qué regalo es el que tú nos traes?

Cuando Zaratustra hubo oído estas palabras saludó al san­to y dijo: «¡Qué podría yo daros a vosotros! ¡Pero déjame irme aprisa, para que no os quite nada!» -Y así se separaron, el anciano y el hombre, riendo como ríen dos muchachos.

Mas cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: «¡Será posible! ¡Este viejo santo en su bosque no ha oído toda­vía nada de que Dios ha muerto!» –

De las tres transformaciones


De las tres transformaciones


Tres transformaciones del espíritu os menciono: cómo el espíritu se convierte en camello, y el camello en león, y el león, por fin en niño.
Hay muchas cosas pesadas para el espíritu, para el espíritu fuerte, paciente, en el que habita la veneración: su fortaleza demanda cosas pesadas, e incluso las más pesadas de todas.
¿Qué es pesado? así pregunta el espíritu paciente, y se arrodilla, igual que el camello, y quiere que se le cargue bien.
¿Qué es lo más pesado héroes? así pregunta el espíritu paciente, para que yo cargue con ello y mi fortaleza se regocije.
¿Acaso no es: humillarse para hacer daño a la propia soberbia? ¿Hacer brillar la propia tontería para burlarse de la propia sabiduría?
¿O acaso es: apartarnos de nuestra causa cuando ella celebra su victoria? ¿Subir a altas montañas para tentar al tentador ?
¿O acaso es: alimentares de las bellotas y de la hierba del conocimiento y sufrir hambre en el alma por amor a la verdad?
¿O acaso es: estar enfermo y enviar a paseo a los consoladores, y hacer amistad con sordos, que nunca oyen lo que tú quieres?
¿O acaso es: sumergirse en agua sucia cuando ella es el agua de la verdad, y no apartar de si las frías ranas y los calientes sapos?
¿O acaso es: amar a quienes nos desprecian y tender la mano al fantasma cuando quiere causarnos miedo?
Con todas estas cosas, las más pesadas de todas, carga el espíritu paciente: semejante al camello que corre al desierto con su carga, así corre él a su desierto.
Pero en lo más solitario del desierto tiene lugar la segunda transformación: en león se transforma aquí el espíritu, quiere conquistar su libertad como se conquista una presa, y ser señor en su propio desierto.
Aquí busca a su último señor: quiere convertirse en enemigo de él y de su último dios, con el gran dragón quiere pelear para conseguir la victoria.
¿Quién es el gran dragón, al que el espíritu no quiere seguir llamando señor ni dios? “Tú debes” se llama el gran dragón. Pero el espíritu del león dice “yo quiero”.
“Tú debes” le cierra el paso, brilla como el oro, es un animal escamoso, y en cada una de sus escamas brilla áureamente el  “¡Tú debes!”.
Valores milenarios brillan en esas escamas, y el más poderoso de todos los dragones habla así: “todos los valores de las cosas -brillan en mí”.
“Todos los valores han sido ya creados, y yo soy -todos los valores creados. ¡En verdad, no debe seguir habiendo ningún 'Yo quiero!'”. Así habla el dragón.
Hermanos míos, ¿para qué se precisa que haya el león en el espíritu? ¿Por qué no basta la bestia de carga, que renuncia a todo y es respetuosa?
Crear valores nuevos -tampoco el león es aún capaz de hacerlo: mas crearse libertad para un nuevo crear- eso si es capaz de hacerlo el poder del león.
Crearse libertad y un no santo incluso frente al deber: para ello, hermanos míos, es preciso el león.
Tomarse el derecho de nuevos valores -ése es el tomar más horrible para un espíritu paciente y respetuoso. En verdad, eso es para él robar, y cosa propia de un animal de rapiña.
En otro tiempo el espíritu amó el “tú debes” como su cosa más santa: ahora tiene que encontrar ilusión y capricho incluso en lo más santo, de modo que robe el quedar libre de su amor: para ese robo se precisa el león.
Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño?
Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí.
Sí, hermanos míos, para el juego del crear se precisa un santo decir si: el espíritu quiere ahora su voluntad, el retirado del mundo conquista ahora su mundo.
Tres transformaciones del espíritu os he mencionado: cómo el espíritu se convirtió en camello, y el camello en león, y el león, por fin, en niño. --

Así habló Zaratustra. Y entonces residía en la ciudad que es llamada: La Vaca Multicolor.

 
Friedrich Nietzsche
Trad. A. Sanchez Pascual, Alianza Editorial


Gaya Ciencia aforismo 341


De La gaya ciencia, #341

EL PESO MÁS GRANDE.  ¿Qué ocurriría si, un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la más solitaria de tus soledades y te dijese: “Esta vida, como tú ahora la vives y la has vivido, deberás vivirla aún otra vez e innumerables veces, y no habrá en ella nunca nada nuevo, sino que cada dolor y ada placer, y cada pensamiento y cada suspiro, y cada cosa indeciblemente pequeña y grande de tu vida deberá retornar a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión -y así también esta araña y esta luz de luna entre las ramas y así también este instante y yo mismo. ¡La eterna clepsidra de la existencia se invierte siempre de nuevo y tú con ella, granito del polvo!”? ¿No te arrojarías al suelo, rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que te ha hablado de esta forma? ¿O quizás has vivido una vez un instante infinito, en que tu respuesta habría sido la siguiente: “Tu eres un dios y jamás oí nada más divino”? Si ese pensamiento se apoderase de ti, te haría experimentar, tal como eres ahora, una transformación y tal vez te trituraría; ¡la pregunta sobre cualquier cosa: “Quieres esto otra vez e innumerables veces más?” pesaría sobre tu obrar como el peso más grande! O también, ¿cuánto deberías amarte a ti mismo y a la vida para no desear ya otra cosa que esta última, eterna sanción, este sello?”

martes, 8 de mayo de 2012

ALAIN BADIOU EN LA UNSAM


AGENDA ALAIN BADIOU en la Universidad Nacional de San Martin

ACTIVIDADES PÚBLICAS Y GRATUITAS EN EL CAMPUS MIGUELETE DE LA UNSAM
(Av. 25 de mayo y Francia, General San Martín, Prov. Bs. As)
Reservas e inscripciones: lecturamundi@gmail.com  - Tels. 4006-1557/4724-1557


Martes 8
18 a 20 horas
(Carpa)
Conferencia pública: “La república de Platón”. Presenta: Carlos Ruta,
Rector de la Universidad Nacional de San Martín

Miércoles 9
18 a 20h
(Carpa)
Clase magistral “Acontecimiento y subjetivación política”

Viernes 11
17h a 18
(Tornavías, al aire libre)
Semimontado de escenas de la pieza teatral de Alain Badiou, Las calabazas, a cargo del Grupo Futuro Anterior. Traducción de Walter Romero.

18h horas a 19h
Disertación de A. Badiou: “Las condiciones del arte contemporáneo”.

sábado, 14 de abril de 2012

El ojo absoluto Gérard Wajcman

Vivimos rodeados de cámaras, ¿no? Y parece que no bastaran. Hay gente que pide todavía más.
En este link http://www.lanacion.com.ar/1462365-la-era-de-la-sospecha#comentar pueden encontrar un comentario que hice al libro El ojo absoluto de Gérard Wajcman, que salió en adncultura el 13/04 en el que el intelectual francés analiza el rol de la mirada técnica en la actualidad.

viernes, 27 de enero de 2012

Zygmunt Bauman

En el siguiente link pueden encontrar una nota que hice sobre Zygmunt Bauman para la revista adncultura del 27 de enero.
http://www.lanacion.com.ar/1443034-la-marca-de-agua-de-bauman

viernes, 20 de enero de 2012

Toni Negri: Spinoza y nosotros

Publicado en adncultura, La Nación, el Viernes 20 de enero de 2012

Un viejo contemporáneo
El italiano Toni Negri pone al día sus ideas sobre Spinoza, pensador anómalo de la modernidad que influyó decisivamente en su best seller Imperio
Por Gustavo Santiago

Varias décadas antes de que Imperio , texto cuya autoría compartió con Michael Hardt, se convirtiera sorpresivamente en un best seller mundial, Toni Negri escribió un libro que contribuyó de modo fundamental a la renovación de las lecturas de Spinoza: La anomalía salvaje . Spinoza se presentaba allí como alternativa tanto al marxismo tradicional, de corte hegeliano, como al capitalismo que por entonces parecía herido de muerte.

Spinoza y nosotros puede ser considerado una puesta al día de los principales temas de La anomalía salvaje . Es un libro breve, compuesto por cinco textos. El primero de ellos, que oficia de introducción, refleja el contexto en el que, a fines de los años sesenta, Spinoza atrajo la atención de filósofos como Gilles Deleuze, AlexandreMatheron y el propio Negri. Los cuatro textos restantes lo ponen en tensión con Martin Heidegger, Friedrich Nietzsche, Giorgio Agamben y Michel Foucault. La pregunta de fondo, que anima el trabajo de Negri, continúa siendo la misma: ¿qué puede aportar Spinoza al pensamiento y la política contemporáneos?

Para el autor, la clave de la vigencia de Spinoza debe buscarse en su carácter anómalo respecto de la modernidad: "que haya vivido en la época moderna, en el siglo XVII, es ciertamente una verdad, pero sólo desde el punto de vista cronológico. Spinoza se opone, en efecto -más precisamente, opone su ontología- a todos los paradigmas del pensamiento moderno". Si no sucumbe con la modernidad, es porque su pensamiento fue ignorado por quienes la impulsaron. "La línea que se impuso -sostiene Negri- es la de Hobbes,Rousseau y Hegel [...] La modernidad se ha construido aquí sobre la síntesis entre el individualismo burgués y el poder soberano." En Spinoza no hay delegación del poder en un soberano, ni sociedad constituida a fuerza de suma de temores. Para Spinoza el hombre es, en sí mismo, apertura a los otros. Su libertad no termina donde comienza la de otro; la libertad de un hombre es su potencia de actuar, que se intensifica en la medida en que entra en contacto con ese otro.

Que se sostenga que el hombre es esencialmente "ser con" puede parecer una remisión al pensamiento de Heidegger. Negri se encarga de poner en paralelo las posturas de ambos filósofos para mostrar cómo, a partir de ese supuesto común, rápidamente toman caminos antagónicos. Porque mientras que Heidegger se convierte en "la figura más aguda y eficaz del pensamiento negativo" y nuclea el más férreo pensamiento reaccionario, la filosofía de Spinoza es, ante todo, creación, imaginación, afirmación. En él -afirma Negri-, "lo negativo no existe. Sólo hay potencia, es decir, libertad que se opone a la nada y que construye lo común". Es así como se gesta la multitud, fruto de la fuerza ontológica del amor. La multitud no es un mero agregado de individuos sino "entrecruzamiento dinámico, conflictivo y vivo de singularidades, que sólo el deseo de lo común y el proceso revolucionario vuelven reales".

A partir de esta caracterización de la multitud, Negri puede, siguiendo a Spinoza, presentar su propia concepción filosófico-política: "No somos hombres de la dialéctica, pero tampoco somos hombres de la impotencia, y cada uno de nuestros comportamientos es desutópico, afirmativo y constituyente". Las conclusiones pueden ser discutibles. Lo que resulta incuestionable es el vigor del propio pensamiento spinoziano que, en definitiva, el volumen pretendía demostrar..